Ir al contenido principal

Diagnóstico: Hallazgo en Egipto

11.  Lee con atención el texto y observa la imagen:

Arqueólogos hallan en Egipto un coloso que representaría a Ramsés II
Jueves 9 de marzo de 2017 13:24
Por Ahmed Aboulenein

EL CAIRO (Reuters)- Arqueólogos de Egipto y Alemania hallaron una estatua de cuarcita de ocho metros sumergida en el fondo de un hoyo en un barrio pobre de El Cairo que, dicen, probablemente represente al venerado faraón Ramsés II, quien gobernó hace más de 3000 años.  (…)
“Hallamos el busto de la estatua y la parte baja de la cabeza y ahora removimos la cabeza y hallamos la corona y la oreja derecha y un fragmento del ojo derecho”, dijo el Ministro de Antigüedades Khaled al-Anani a Reuters este jueves.
El descubrimiento se hizo cerca de las ruinas del templo de Ramsés II en la antigua ciudad de Heliópolis, ubicada en la parte oriental de lo que es la actual capital egipcia. Era uno de los templos más grandes de Egipto (…), pero fue destruido en la época grecorromana.
La gran estatua se hallaba en el área de clase trabajadora de Matariya –la antigua Heliópolis- entre calles de barro y edificios sin terminar. Según Dietrich Raue, jefe del equipo alemán, los antiguos egipcios creían que Heliópolis era el lugar donde vivía el dios del sol.
Los expertos intentarán extraer las piezas restante para su restauración. Si tienen éxito y el coloso representa a Ramsés II, la estatua se colocará en la entrada del Gran Museo Egipcio, que será inaugurado en el 2018.

El País de Madrid.

 2. Ahora responde:

2.1. ¿Qué tipo de texto acabas de leer? Justifica tu respuesta. 

2.2. Reescribe con tus palabras, lo esencial del texto. 

2.3. Explica qué importancia tenían los faraones para los antiguos egipcios.

2.4. ¿Qué es Heliópolis?

2.5. ¿Y Matariya?

2.6. Describe lo que observas en la imagen, relacionándolo con lo que dice el texto. 

2.7. ¿Qué tipo de fuente de la Historia es el hallazgo nombrado?

2.8. Explica qué otros tipos de fuentes históricas conoces. 

2.9. Imagina que eres un periodista corresponsal desde Egipto, inventa un título para este texto, que
       atraiga la atención de los lectores. 




Comentarios

Entradas populares de este blog

Carta de Leonardo Da Vinci a Ludovico Sforza

Leonardo contaba con treinta años cuando deseoso de encontrar nuevos campos para conquistar, dejó su ciudad natal de Florencia, decadente bajo los Médici, y se dirigió a Milán que florecía bajo el gobierno de Ludovico Sforza. Fue a él a quien le dirigió esta carta: “Muy ilustrísimo señor: Habiendo visto y considerado los experimentos de todos aquellos que se dicen maestros en el arte de inventar instrumentos de guerra, y encontrando que sus invenciones no difieren de las conocidas, me animo (…) a solicitar a Vuestra Excelencia una entrevista en la cual le haré conocer alguno de mis secretos. Puedo construir puentes muy livianos, fuertes y portátiles (…), y otros más sólidos que resisten el fuego o el asalto y sin embargo, son fáciles de colocar en el lugar adecuado; y también puedo quemar y destruir los del enemigo. En caso de sitio puedo cortar el agua de las trincheras (…). Si debido a su elevación no es posible bombardear un sitio determinado, puedo demoler cual...

Crónica de Antonio Pigafetta sobre el viaje de Magallanes - Elcano

Miércoles 28 de noviembre Desembocamos por el Estrecho para entrar en el gran mar, al que dimos en seguida el nombre de Pacífico  y en el cual navegamos durante el espacio de tres meses y veinte días, sin probar ni un alimento fresco. El bizcocho que comíamos ya no era pan, sino un polvo mezclado de gusanos que habían devorado toda su sustancia, y que además tenía un hedor insoportable por hallarse impregnado de orines de rata. El agua que nos veíamos obligados a beber estaba igualmente podrida y hedionda.  Para no morirnos de hambre, nos vimos aun obligados a comer pedazos del cuero de vaca con que se había forrado el palo mayor para evitar que la madera destruyera las cuerdas. Este cuero, expuesto al agua, al sol y a los vientos, estaba tan duro que era necesario sumergirlo durante cuatro o cinco días en el mar para ablandarlo un poco; para comerlo lo poníamos en seguida sobre las brasas. A menudo aun estábamos reducidos a alimentarnos de serrín, y hasta las ratas, ta...

En la casa de Dios: unos rezan, otros combaten y los demás trabajan 3

“Mi nombre es Marcos y soy un modesto campesino –aunque no tanto como otros-. Despierto cada mañana pensando si lograré este año una buena cosecha para poder así alimentar a mi familia y entregar una parte de mi trabajo a mi Señor. He tenido que recurrir a su protección ya que la vida me ha marcado con muchas enfermedades, hambres y guerras. Poseo un pequeño terreno donde planto, en una parte trigo, en otra cebada y el resto lo dejo en descanso después de arar bien la tierra con la ayuda del único buey que poseo. También tengo algunos cerdos y gallinas cuyo estiércol utilizo para abonar las tierras.  La tarea es muy dura, por esto la comparto con mi mujer Elvira y mis cuatro hijos que pudieron sobrevivir a sus otros tres hermanos.         Una choza de adobe y paja nos protege, tiene muy poca iluminación por lo que nos reunimos alrededor del fuego en la única habitación donde se cocina, se conversa y se duerme. No tenemos más que unos b...